Formación del Project Manager

Módulo 5. Formación


Módulo 5. Formación


La formación del personal del Proyecto consiste en acciones encaminadas a que adquieran y desarrollen los conocimientos, aptitudes y actitudes, necesarias para un buen desempeño de sus funciones dentro del Proyecto

La Formación


No entendemos ocupación sólo como las tareas a realizar, sino como todo aquello que afecta al Proyecto, sistema organizativo, clima laboral, relaciones, comunicación, etc


La formación del personal: la formación debe estar directamente relacionada con el plan estratégico de la empresa y con las necesidades del proyecto.

El plan estratégico de recursos humanos: tiene que dotar a la organización de la visión global de las partes de comportamiento a desarrollar en las personas. Es en esta formulación donde debe aparecer una consideración integral de las diversas políticas de recursos humanos, (selección, formación, desarrollo, etc.) para evitar inadecuaciones en la actuación.

Cual es el objetivo de la formación: para mejorar el producto o servicio es necesario invertir en el desarrollo de las personas. Debemos invertir en los responsables de la puesta en el mercado de nuestro producto, desde los operarios de la cadena de producción hasta los vendedores. El objetivo principal de la formación es el desarrollo profesional de las personas para aumentar la competitividad de nuestra empresa. Con la formación pretendemos mejorar la calidad del producto, la productividad y la rentabilidad. Para conseguir el desarrollo profesional de las personas que componen nuestra organización, debemos proporcionarles los conocimientos y facilitar el desarrollo de las habilidades necesarias para el desempeño de su trabajo.

La formación aumenta la satisfacción y la motivación: la formación tiene también otro objetivo, no menos importante que el anterior, que es el aumento de la satisfacción y de la motivación de los trabajadores. El aumento de la motivación y satisfacción del empleado hace que sea más eficiente, con el correspondiente aumento de la productividad y de calidad en su trabajo. El empleado se siente más motivado porque percibe que la empresa se preocupa por su desarrollo a medio y a largo plazo y porque cuenta con los conocimientos y habilidades necesarias para el desempeño de su trabajo.

Las cargas de formación entre áreas y empleados debe ser justa: la formación no se debe restringir a un nivel o área determinada de la organización. Se debe buscar que la distribución de las cargas de formación entre áreas y empleados sea justa, permitiendo el acceso a las mismas oportunidades a todos niveles laborales, pues todos los empleados contribuyen con su trabajo al buen funcionamiento de la organización. La formación debe ir dirigida a aquellas personas que realmente la necesitan para su desarrollo a corto, medio y largo plazo y no debe ser utilizada como un premio, para ello es necesario realizar un análisis objetivo que nos permita conocer las necesidades reales de formación.

Las 6 Fases de la Formación


Para realizar un sistema de formación equilibrado, eficaz y productivo debemos considerar 6 fases


Fase 1: identificar las necesidades de formación en el Proyecto: esta fase desvela la formación específica que se necesita para mejorar el rendimiento en el trabajo.

Fase 2: diseñar el enfoque de la formación: en cuanto se ha identificado en la primera fase la formación que se necesita,  podemos comenzar a elaborar los objetivos cuantificables de cara al proceso de formación. Los objetivos definen exactamente lo que debe lograr la formación y proporcionan un medio para medir sus resultados. Estos objetivos se traducen en un plan de formación para la empresa

Fase 3: elaborar herramientas de aprendizaje: esta fase supone el desarrollo del enfoque de formación específico que hayamos elegido.

Fase 4: aplicar las técnicas de formación adecuadas: en esta fase se realizan las acciones formativas dirigidas a aquellas personas que realmente la necesitan.

Fase 5: medir y evaluar los resultados: en esta etapa se trata de revisar los objetivos que se crearon en la fase dos y determinar si la formación los está cumpliendo.

Fase 6: seguimiento y consolidación: si la fase 5 confirma que se ha creado un proceso de formación adecuado no debemos suponer que hemos terminado. Tenemos la responsabilidad de garantizar que la formación continua esté produciendo los efectos deseados. En esta fase realizamos una evaluación de los resultados obtenidos.